Si estás en busca de un cultivo sencillo y de poca exigencia, el incienso es una de las mejores alternativas.
Con su atractivo follaje, esta planta cae en cascada, como una fuente colgante. Y aunque es considerada como una planta de interior, puede ser cultivada fácilmente en tu huerto o jardín. Por supuesto, requiere de ciertos cuidados, pero estos son mínimos.
En este artículo te decimos cómo cultivar incienso de la forma más sencilla.
- ¿Cuándo? De preferencia durante la primavera.
- ¿Dónde? Sombra parcial. No tolera bien muchas horas de luz solar. Máximo entre 4-6 horas de luz.
- ¿Cómo preparamos la tierra? Alto contenido en compost, buen drenaje. No es muy exigente respecto a la acidez.
- ¿Cómo regamos? Requiere de humedad constante. No le gustan los encharcamientos. Ideal riego por goteo.
- ¿Cómo sembramos? La forma más eficiente es mediante esquejes. Aquí paso a paso.
- ¿Plagas y enfermedades? Cochinillas, mildiu, caracoles y babosas.
¿Qué necesitamos para sembrar incienso?
¿Cuándo se debe sembrar?
La mejor forma de sembrar incienso es mediante esquejes. Planta de preferencia durante la primavera.
¿Dónde?
Debe exponerse a una cantidad de luz moderada, de preferencia indirecta, para evitar que se seque fácilmente. Esto, particularmente, durante el verano, cuando el sol es bastante intenso.
Lo recomendable es que reciban entre 4 y 6 horas de luz al día y un poco de sombra al caer la tarde. También se adaptan muy bien al interior.
No son tolerantes a las bajas temperaturas.
La temperatura ideal es de entre 15 y 21ºC constantes. Por debajo de 10ºC el desarrollo de la planta se detiene.
¿Cada cuánto se debe regar?
El incienso es sensible a la falta de agua, sobre todo durante la primavera y el verano. Por lo mismo, en esas fechas, el riego debe ser constante. Durante los periodos fríos el riego puede disminuir.
Considera aplicar entre 2 y 3 cm de mantillo, durante las temporadas más calurosas para conservar la humedad y evitar la erosión del suelo.
El suelo siempre debe permanecer húmedo en las capas profundas.
Se deben evitar los encharcamientos, pues puede matar a la planta. Por lo mismo, se recomienda el sistema de riego por goteo.
¿Cómo preparamos la tierra?
No es exigente al suelo ni a la acidez. Se adapta con facilidad a diferentes tipos de sustrato, siempre y cuando tengan un buen drenaje y un alto contenido de compost.
Se adapta muy bien como planta colgante, por lo que tal vez quieras sembrarla en maceta para colgarla en tu jardín. Para esto, puedes usar sustrato de cultivo universal mezclado con un 30% de perlita, y poner una capa de arcilla para que el agua se drene con más rapidez.
Cómo sembrar incienso paso a paso
Consigue esquejes de incienso para sembrar
Corta una rama de incienso de aproximadamente 1 cm y colócala en un vaso de agua. A los pocos días comenzarán a salir raíces. Cuando estas alcancen una longitud aceptable, podrás sembrarla en tu maceta o jardín.
Limpia el terreno
Extrae malas hierbas y restos de cultivos anteriores y todo tipo de residuos para garantizar que tu incienso reciba la cantidad de nutrientes adecuada.
Prepara el terreno
Humedece el terreno antes de sembrar.
Esparce turba y humus de lombriz en la tierra, o mezcla una capa de 5 cm de estiércol para abonar el suelo.
Introduce las plántulas en el suelo
Es más sencillo cultivar incienso a partir de plántulas o esquejes. Puedes sembrarlas en el jardín directamente o en una maceta, si así lo prefieres.
Al momento de la siembra el suelo debe estar completamente preparado y húmedo pero no inundado.
Si siembras esquejes, entiérralos a 5 cm de profundidad, procurando que la tierra quede al ras. Si siembras plántulas, asegúrate de cubrir las raíces hasta donde comienza el tallo.
En exteriores, procura mantener una distancia de separación de entre 15 y 30 centímetros entre cada planta.
Riega con frecuencia
Asegúrate de que la tierra se mantenga siempre húmeda, pero sin producir charcos.
Fertiliza la tierra
Agrega materia orgánica casera como el compost una vez, durante la primavera y el verano.
Si utilizas fertilizantes, diluye en el agua de riego cada dos semanas.
Si lo prefieres, también puedes alimentar tu planta con humus de lombriz, estiércol y gusano para asegurarte que cuenta con los nutrientes necesarios.
Poda tus plantas regularmente
Si adviertes que tu planta crece demasiado, pódala durante la primavera, eliminando las ramas viejas y cortando las jóvenes.
La poda te ayudará a darle forma a la planta, así como contener su tamaño y quitar las ramas secas.
Una buena poda se realiza despuntando la porción apical de las ramas jóvenes, las cuales tienden a dispersarse; de este modo, se consigue compactar un poco la planta, lo cual es muy útil, ya que crece rápidamente.
Para saber más: mira aquí cómo podar inciensos.
Protege tu planta y dale un buen mantenimiento.
Revisa tus plantas regularmente; esto para evitar que contraigan plagas y otras enfermedades.Si gustas, puedes aplicar un spray fungicida para contrarrestar el moho.
También puedes colocar una malla de tela metálica para proteger las plantas mientras están creciendo.
Plagas y enfermedades del incienso
Algunas de las plagas y enfermedades más comunes que afectan al incienso son:
Caracoles y babosas
Viven en zonas húmedas y zonas de agua.
Se alimentan de todo tipo de plantas y pueden llegar a acabar con todo un huerto. Además, muchos caracoles albergan parásitos que afectan animales y a seres humanos, y son capaces de producir peligrosas enfermedades como la meningitis.
Podemos prevenir la llegada de los caracoles sembrando nuestras plantas en sitios elevados y cultivando cerca todo tipo de hierbas aromáticas.
Airear el suelo con frecuencia para eliminar los huevos que quedan enterrados en el terreno. Establecer un control estricto en los riegos y la humedad de nuestros cultivos. Implementa un sistema de riego por goteo.
Podemos también hacer barreras de serrín, ceniza o cáscaras de huevo. Algunos de los depredadores naturales de los caracoles y babosas son las aves, las tortugas y los escarabajos.
Puedes recolectarlos fácilmente de forma manual. Para engañarlos y evitar que lleguen a tus cultivos, puedes colocar por las noches un trapo empapado en leche o cerveza y ponerlo alrededor de las plantas.
Cochinillas
Las cochinillas se alimentan de las hojas y tallos de las plantas. Además, producen una melaza que atrae hongos destructivos.
Son una de las plagas más difíciles de controlar, ya que al estar su cuerpo cubierto con excrecencias cerosas blancas, los tratamientos químicos son poco exitosos. Por lo mismo, para su control, es conveniente localizar esta plaga en sus primeros estadios, ya que al carecer de escudo, son más fáciles de combatir.
Si la incidencia es severa, se deben realizar pulverizaciones de aceite de neem o jabón potásico.
Para el control biológico de esta plaga se emplean depredadores naturales como Rodolia cardinalis o Cryptolaemus montrouzieri. La suelta se realiza a los 15 días después de cualquier tratamiento, de forma periódica, en primavera o principios de verano.
Mildiu (Phytophthora infestans)
La dispersión del hongo se realiza por lluvias y vientos, riegos por aspersión, rocíos y gotas de condensación. Las condiciones favorables para su desarrollo son humedades relativas superiores al 90% y temperaturas entre 10 y 25ºC.
Para su prevención se recomienda retirar las plantas que ya han sido afectadas por la enfermedad y hacer un manejo adecuado de la ventilación y el riego. También se recomienda utilizar plántulas sanas.
Mi nombre es Ricardo Gómez.
Desde pequeño me ha gustado leer y escribir. Ahora, que estoy cursando un máster en periodismo digital, colaboro como freelance escribiendo artículos para diferentes páginas web.
En especial me gusta compartir información sobre agricultura, siembra ecológica y medio ambiente. Entre otras aficiones 🙂
Muchas gracias me gustaría que me expliquen cómo combatir la cochinilla que me tiene afectado mi jardín le e echado varios químicos pero nada que se mueren espero me colaboren GRACIAS
Hola Gregorio, quizás puedes ampliar mirando este artículo: https://www.sembrar100.com/plagas-y-enfermedades/cochinilla-algodonosa/